Hoy es día 27 de marzo de 2011.
En pocos días más se cumple la fecha en que Jorge se
fue físicamente de mi lado.
Fue el 30 de marzo de 2001.
Como soy ferviente creyente y esperanzada sé que el
Señor no me defraudará y cuando me llegue la hora lo encontraré nuevamente, no
como vivimos en este mundo terrenal sino en forma espiritual como lo tengo
siempre a mi lado.
Porque el amor es más fuerte que la muerte y al final
del camino, un abrazo sin fin, nos reunirá eternamente.
Estuvimos unidos ante Dios por el sagrado vínculo
matrimonial durante 36 años que viví inmensamente feliz a su lado. Fue un
esposo cariñoso, padre generoso, compañero fiel.
Bueno e inteligente, muy educado, culto y caballero,
de gran sensibilidad.
Cuando murió me pareció que mi vida se iba con él
porque se dice que los dos son una sola carne cuando se ha recibido el
Matrimonio cristiano.
Me consoló la fe en la Resurrección.
Tuve que adaptarme a vivir en soledad, asumir nuevos
roles, pero mis hijos siempre me acompañaron porque también ellos sintieron la
falta de su padre.
Se hace pesada la ausencia física ya que nos apegamos
a las cosas de esta tierra pero he comprendido en estos años que el tiempo va
ayudando con el recuerdo permanente de haber pasado con él una etapa
importantísima de mi vida.
En el Señor busco siempre alivio a mi dolor,
compartiéndolo con quienes me quieren, haciéndome sentir su cercanía, porque
Dios es amor y Él está donde se ama.
La siembra que mi Jorge dejó en esta tierra son
nuestros dos hijos que hicieron concreto el amor que nos tuvimos. Ellos nos
regalaron tres nietos a los que Jorge pudo disfrutar gracias a Dios.
Creo que Jorge vive aunque yo no sepa cómo ni dónde
porque eso es el misterio implacable de la muerte.
Lo sigo extrañando y me parece imposible vivir sin su
presencia, pero he aprendido a amarlo sin la necesidad de tenerlo físicamente a
mi lado.
Mi amor ha madurado y se ha acrecentado cada día durante
estos diez años, pero sigo mi vida llevando conmigo su recuerdo y también su
protección.
“Cuando una flor se muere,
Nace una semilla;
Cuando una semilla muere,
Nace una planta…
Y la vida sigue su camino,
Más fuerte que la muerte.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario